Un recorrido y testimonios de fuentes vinculadas al proyecto revelan que la Carretera Interserrana luce en el abandono a casi cinco años de haber iniciado sus trabajos. A pesar de los discursos oficiales que aseguraban que la vía estaría concluida en un plazo de cuatro años, las labores operativas avanzan a paso de tortuga, con tramos congelados y un evidente desorden financiero provocado por la falta de pago a los contratistas y proveedores locales.
Retrasos en la Carretera Interserrana de Nuevo León
Los severos retrasos en la Carretera Interserrana de Nuevo León responden principalmente a una marcada carencia de recursos y a fallas en la planeación financiera. Aunque el proyecto fue presentado en diciembre de 2021 con una estimación presupuestal de 9 mil millones de pesos, la realidad del terreno elevó drásticamente las cifras, proyectando que solo el segmento de la sierra requerirá más de 20 mil millones de pesos debido a la construcción de túneles y puentes de alta complejidad técnica.
Esta disparidad económica provocó un freno en el ritmo de trabajo. La administración estatal comunicó a los constructores que los adeudos pendientes se liquidarán en los próximos meses, advirtiendo que no habrá más capital disponible, lo que obliga a buscar esquemas de financiamiento privado o aportaciones del gobierno federal para evitar el colapso total de las labores.

¿Por qué están detenidas las obras?
Para comprender por qué está detenida la Carretera Interserrana, basta con observar el tramo central de la obra. El segmento más complejo, que abarca casi 40 kilómetros a través de la zona montañosa, ni siquiera ha sido licitado formalmente ni cuenta con las autorizaciones ambientales definitivas concluidas. Esta falta de permisos e infraestructura crítica impidió que los trabajos de excavación de túneles comiencen dentro del plazo originalmente planteado.
Asimismo, la Carretera Interserrana luce en el abandono debido a que los tramos inicial y final carecen de continuidad operativa. Mientras en el sector de la zona citrícola solo hay un par de kilómetros pavimentados y puentes incompletos, en el tramo sur la actividad se limita a labores básicas de vigilancia, dejando en evidencia que el proyecto no se terminará dentro del presente periodo gubernamental.
Los pocos avances: ni el 20%
Al evaluar los avances de la obra Carretera Interserrana, los reportes de campo confirman que el primer tramo no alcanza ni el 20 por ciento de ejecución real, al tiempo que vecinos del ejido El Toro reportan nula presencia de maquinaria pesada. Ante la incertidumbre sobre cuándo se termina la Carretera Interserrana, la postura oficial ha migrado a definir la infraestructura como un plan de carácter transexenal que dependerá de la entrada de inversionistas externos para su eventual conclusión.
Por su parte, el estado actual de la Carretera Interserrana genera indignación entre las comunidades aledañas, como los habitantes de El Tokio, donde existen adeudos pendientes por concepto de mano de obra y extracción de piedra. La falta de liquidez del Estado mantiene paralizado un megaproyecto que hoy contrasta con las promesas iniciales de movilidad para la entidad.

Otro sueño frustrado de Samuel
La obra, diseñada para conectar la zona de la Carretera Nacional con la ruta federal 57 atravesando la Sierra Madre, presenta actividades mínimas orientadas únicamente a disimular la inactividad. En el terreno de trabajo apenas se observan pequeñas cuadrillas de operarios realizando tareas menores, mientras los pasivos adeudados a trabajadores y habitantes del sector siguen acumulándose sin una fecha clara de resolución por parte de las autoridades estatales.





