La actual gestión estatal ha provocado una severa crisis financiera en Agua y Drenaje que preocupa a toda la población. Según la postura del gobernador Samuel García, los recursos se destinan a proyectos clave, pero los legisladores denuncian un saqueo sistemático. Estos problemas económicos afectan directamente la operatividad del organismo, dejando a miles de ciudadanos sin un servicio de agua potable eficiente.
El Saqueo Mediante El Impuesto Verde
Diversos diputados locales han alzado la voz contra lo que consideran una “ordeña” legal de recursos públicos. La administración estatal utiliza el llamado Impuesto Verde para extraer más de mil 500 millones de pesos anuales de la paraestatal. Este movimiento financiero debilita la capacidad de inversión en infraestructura básica necesaria para el crecimiento de la ciudad.
Como consecuencia de este desvío, Agua y Drenaje de Nuevo León enfrenta un panorama desolador que compromete su futuro inmediato. El dinero que debería usarse para reparar tuberías y mejorar el drenaje sanitario termina en el gobierno central. Esta estrategia ha dejado al organismo en una situación de quiebra técnica que los expertos califican como un daño irreversible.
Muchos sectores de la zona metropolitana sufren constantemente por la falta de agua o por brotes de drenaje en las calles. Los ciudadanos pagan recibos cada vez más caros, pero no ven que ese dinero se traduzca en mejores servicios públicos. La molestia social crece mientras las autoridades estatales insisten en presumir obras majestuosas que no resuelven la crisis hídrica de fondo.

Impacto En La Base Trabajadora Del Estado
La crisis no solo afecta a los usuarios, sino que ya golpea con fuerza a los empleados de la institución. Los sindicatos han reportado que los malos manejos financieros impiden el pago oportuno de sueldos y prestaciones básicas. Por esta razón, el ambiente laboral dentro de la empresa es de total incertidumbre y temor por el futuro económico.
Existen reportes de trabajadores que llevan hasta nueve meses esperando el pago de su jubilación tras años de servicio. Otros ex empleados han cumplido cuatro años sin recibir sus liquidaciones legales debido a la falta de liquidez en las cuentas. Esta situación es un reflejo claro de la crisis financiera en Agua y Drenaje que la administración actual intenta minimizar.
Los dirigentes sindicales advierten que, de no corregirse el rumbo, las manifestaciones y protestas serán inevitables en los próximos días. El desfalco ha llegado a un punto donde ni siquiera se pueden cubrir las obligaciones patronales más elementales de la ley. Los trabajadores se sienten abandonados por un gobierno que prioriza la imagen política sobre el bienestar de sus propias familias.
Denuncian que el Gobierno naranja provocó un daño financiero irreversible en AyD por desviar mil 500 mdp a través del “impuesto verde”. Por esta ordeña, hay jubilados esperando 9 meses sus pagos y ex empleados sin liquidación desde hace 4 años. 📉🚫
— Código Regio (@CodigoRegio) March 23, 2026
¡Hay riesgo de protestas! pic.twitter.com/CTe0teFiC7
La Postura Del Gobernador Samuel García Ante El Desfalco
A pesar de las evidencias, la postura del gobernador Samuel García se mantiene firme en la defensa de sus proyectos de infraestructura. El mandatario asegura que el estado requiere de estas “obras majestuosas” para modernizarse y atraer nuevas inversiones internacionales al norte. Sin embargo, no explica por qué se debe sacrificar la solvencia de un organismo tan vital para la salud pública.
El contraste entre el discurso de bonanza y la realidad de los problemas económicos de la paraestatal es simplemente abrumador para la opinión pública. Mientras se anuncian estadios o nuevas líneas de transporte, el drenaje de las colonias populares sigue colapsado por falta de mantenimiento. Esta desconexión con las necesidades básicas de la gente es el centro de las críticas de la oposición política.
Legisladores coinciden en que el organismo ha tenido que recurrir a deudas impagables con proveedores externos. El pasivo a corto y mediano plazo pone en riesgo la operación diaria de las plantas de tratamiento y estaciones de bombeo. Si el saqueo continúa bajo el pretexto del Impuesto Verde, la institución podría dejar de funcionar de manera definitiva muy pronto.

Consecuencias De Los Problemas Económicos En El Servicio
El desvío de recursos de Agua y Drenaje de Nuevo León tiene efectos secundarios que la población padece en cada jornada de calor. Sin dinero para nuevas obras públicas, la presión del agua disminuye y los cortes programados se vuelven una constante en la periferia. La falta de inversión tecnológica impide detectar fugas masivas que desperdician el vital líquido que tanto hace falta.
La falta de mantenimiento en el drenaje sanitario también representa un riesgo sanitario latente para todas las familias regias en la metrópoli. Los olores fétidos y los desbordamientos son el resultado directo de un presupuesto que se fue a la oficina del gobernador. Por ello, la ciudadanía exige transparencia absoluta sobre el destino final de cada peso recaudado a través de sus recibos mensuales.
Finalmente, el organismo se encuentra atrapado entre la mala administración y la urgencia de renovar su infraestructura vieja y dañada. El camino hacia la recuperación financiera parece largo y lleno de obstáculos legales y políticos que el estado debe resolver. Si no se detiene la extracción de fondos, el Nuevo Nuevo León podría quedarse sin la gota de agua que necesita para sobrevivir.
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