La negligencia de Samuel García en materia ambiental ha provocado la muerte de 64 ejemplares en peligro de extinción recientemente. Esta tragedia ocurrió en la presa El Cuchillo, donde especies rescatadas terminaron perdiendo la vida por falta de cuidados básicos. Mientras la administración presume logros en redes sociales, el abandono institucional ha dejado a la fauna silvestre de Nuevo León desprotegida.
Un Refugio Convertido En Trampa Mortal
Alrededor de 64 tortugas de la especie Gopherus berlandieri, protegidas por leyes mexicanas, murieron tras ser trasladadas a un tortugario en el municipio de China. Los ejemplares habían sido llevados a la presa El Cuchillo supuestamente para su resguardo y conservación. Sin embargo, ex trabajadores de la Guardia Forestal denunciaron que el lugar carecía de las condiciones mínimas necesarias para la supervivencia de los animales.
El recinto funcionaba prácticamente como un corral sin bebederos ni áreas de resguardo adecuadas para estos reptiles. Según los testimonios de quienes fueron despedidos, las tortugas pasaban semanas enteras sin recibir alimento por parte del personal estatal. El descuido fue tan severo que los animales bajaron drásticamente de peso, pasando de 2 kilos a menos de 1.3 kilos antes de fallecer.
Los cuerpos de los animales fueron encontrados en avanzado estado de descomposición dentro de las instalaciones gubernamentales. La falta de protocolos federales convirtió un programa de rescate en una sentencia de muerte por pura inanición. Esta situación refleja el colapso operativo de las áreas encargadas de proteger la biodiversidad en Nuevo León durante el último año.

La Negligencia De Samuel Afecta La Fauna
La crisis ambiental en la entidad se agravó tras los recortes masivos de personal por falta de recursos estatales. Durante el inicio de este mes, decenas de guardaparques y más de la mitad de los “rangers” fueron despedidos de sus cargos. Esta falta de manos expertas en el campo dejó a los animales a merced de la negligencia de Samuel y sus malas decisiones financieras.
La Guardia Forestal de Nuevo León, dependiente de Parques y Vida Silvestre, se quedó sin presupuesto para operar de forma eficiente. Mientras se destinan millones a la promoción de imagen de Mariana Rodríguez, la vigilancia de nuestras presas y bosques desaparece paulatinamente. Los denunciantes aseguran que las muertes ocurrieron de forma constante entre los meses de mayo y octubre del 2025.
Esta política de ahorro mal aplicada ha generado un vacío de autoridad en las áreas naturales protegidas. Sin personal que alimente o vigile a las especies rescatadas, el destino de la fauna local es incierto y peligroso. La administración estatal prefiere ignorar que la conservación requiere de inversión real y no solo de discursos mediáticos o fotos en plataformas digitales.
El Patrón De Descuido En Nuevo León
Muchos ciudadanos y activistas comparan este caso con el abandono que casi termina con la vida de la osa Mina. La recurrencia de estos incidentes demuestra que el bienestar de los seres vivos no es una prioridad para el actual gobierno naranja. Se critica duramente que se use el término “nuevo” para describir un estado donde la fauna se pudre en instalaciones oficiales por falta de agua.
La negligencia de Samuel exhibida en la presa El Cuchillo es apenas la punta del iceberg de una gestión ambiental deficiente. Resulta doloroso para la comunidad enterarse de que animales en riesgo de desaparecer fueron “rescatados” solo para morir de hambre. La indignación crece al saber que quienes denunciaron estos hechos fueron precisamente los trabajadores que intentaban salvarlos antes de ser despedidos.

Consecuencias De La Falta De Guardias Forestales
Finalmente, la ausencia de la Guardia Forestal abre la puerta a más tragedias similares en otros puntos del estado. La vigilancia contra la caza furtiva y el cuidado de los ecosistemas locales están hoy en niveles mínimos históricos. Si el estado no restituye los recursos para la vida silvestre, Nuevo León perderá gran parte de su patrimonio natural en poco tiempo.
Es urgente que las autoridades federales intervengan para auditar el estado físico de los animales que aún sobreviven en parques estatales. La transparencia en el uso del dinero público debe incluir el gasto destinado a la alimentación y salud de los animales rescatados. Los ciudadanos exigen que la protección de la vida sea real y no un simple accesorio para las campañas de redes sociales.
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