La visita de Salma Hayek y Angelina Jolie al estado de Veracruz ha captado la atención tanto de medios como de usuarios en redes sociales, no solo por tratarse de dos figuras del cine internacional, sino también por la controversia que desató el uso de un helicóptero oficial de Veracruz con insignias del Gobierno del Estado durante su estancia en la región de Los Tuxtlas.
Aunque la actriz mexicana había declarado que el viaje tenía un carácter personal y turístico —pues quería mostrarle su tierra a su amiga Angelina—, la filtración de un video en el que ambas abordan un helicóptero oficial encendió las alarmas y provocó múltiples cuestionamientos sobre la utilización de recursos públicos con fines privados.
La escena, aparentemente inofensiva, muestra a las actrices relajadas en una zona turística, pero el hecho de que lo hicieran a bordo de una aeronave gubernamental ha hecho que el tema trascienda más allá del espectáculo y se sitúe en el terreno político y de rendición de cuentas.
Visita turística con aroma místico
La presencia de las actrices en Catemaco, reconocido por sus tradiciones esotéricas y por ser un centro ceremonial al que acuden quienes buscan rituales de limpieza espiritual, fue ampliamente comentada. Ambas fueron vistas participando en una limpia tradicional, lo que reforzó el carácter turístico y espiritual del recorrido. La región de Los Tuxtlas es famosa por atraer a personas que buscan “sacudirse las malas vibras”, y la imagen de dos celebridades participando en este tipo de prácticas rápidamente generó eco en redes y medios.
Jolie y Hayek fueron vistas también en otros puntos turísticos de la región, y aunque su comportamiento fue amable y accesible con las personas que las reconocieron, su arribo en helicóptero rotulado con emblemas estatales fue lo que desató la controversia. Incluso durante sus recorridos, contaron con protección de policías locales y seguridad privada, lo que alimentó aún más las sospechas sobre la posible participación del gobierno estatal en la logística de su visita.

El helicóptero oficial de Veracruz
El video que encendió la polémica fue publicado el sábado 19 de julio en la red social X (antes Twitter). Aunque dura apenas unos segundos, fue suficiente para que se viralizara y generara cientos de comentarios. En él, se puede observar a Salma Hayek y Angelina Jolie subiendo a una aeronave del Gobierno de Veracruz, en lo que aparenta ser un contexto completamente turístico.
La cuenta @neoliberalover, entre otras, fue de las primeras en compartir el clip, acompañándolo con una pregunta dirigida a la gobernadora Rocío Nahle: “¿Por qué están usando un helicóptero oficial de Veracruz para pasear a celebridades?” La publicación detonó una cascada de reacciones, muchas de ellas señalando que ese tipo de transporte oficial está destinado a labores esenciales como protección civil, emergencias médicas o seguridad pública, no a excursiones de figuras del espectáculo.
Hasta el momento, ninguna autoridad estatal ha salido a aclarar si el uso del helicóptero fue parte de algún convenio, préstamo, renta o si se trata de un malentendido. El silencio oficial ha sido interpretado como evasivo, y ha alimentado teorías sobre favoritismos, privilegios y falta de transparencia.
Discursos de austeridad en entredicho
Este tipo de casos suelen tener un gran impacto mediático debido a que chocan con los mensajes públicos que los gobiernos suelen promover: austeridad, rendición de cuentas y buen uso del erario. En años anteriores, se han documentado situaciones similares en otras entidades, donde el uso de vehículos oficiales para fines no institucionales ha derivado en sanciones administrativas e incluso investigaciones legales.
En este contexto, el viaje de Hayek y Jolie pone en tela de juicio las prioridades de la administración estatal, sobre todo porque se desconoce si la aeronave fue utilizada sin costo para las actrices o si hubo algún tipo de retribución, convenio o justificación institucional. Mientras la prensa especula que la visita podría tener relación con un proyecto cultural o humanitario, hasta ahora no hay información confirmada que respalde esa hipótesis.
La narrativa de que Salma Hayek simplemente quería mostrarle “su tierra” a Angelina Jolie no ha sido suficiente para calmar los ánimos de quienes exigen claridad. La polémica ha escalado precisamente por la falta de información oficial y por el contraste entre el discurso de cercanía con la gente y las imágenes de celebridades siendo trasladadas en equipo gubernamental.
Impacto en la opinión pública: ¿Por qué un helicóptero oficial de Veracruz?
La reacción de la ciudadanía ha sido diversa, pero una gran parte de los comentarios en redes reflejan molestia. Varios usuarios han mencionado que, aunque admiran a las actrices, no aprueban el uso de bienes públicos para fines personales o recreativos. Otros piden explicaciones claras a la gobernadora Rocío Nahle, recordando que en el pasado otros funcionarios han sido cuestionados e incluso sancionados por situaciones similares.
El silencio tanto de Salma Hayek como de Angelina Jolie, que hasta ahora no han hecho declaraciones al respecto tras la difusión del video, ha contribuido a que la duda persista. Mientras tanto, medios locales continúan buscando respuestas y difundiendo detalles sobre los posibles lugares visitados y la logística detrás del viaje.
Para muchas personas, el caso no es menor, ya que pone sobre la mesa temas como privilegios institucionales, transparencia, y el acceso diferenciado a los recursos del Estado. La polémica también ha llevado a recordar otras ocasiones en las que figuras públicas han sido beneficiadas con servicios que deberían ser exclusivos para la atención ciudadana.
Más allá del glamour de las visitas y los paisajes veracruzanos, la atención pública está ahora centrada en si hubo o no un uso indebido de recursos, y si el gobierno de Veracruz actuará con la transparencia y responsabilidad que exige la ciudadanía.
¿Qué hace Salma Hayek y Angelina Jolie en Veracruz?
Según reportes, las celebridades acudieron al estado para realizarse una “limpia” en la zona de Catemaco.