Los robos en escuelas de Nuevo León se han convertido en un problema alarmante durante el actual periodo vacacional. En tan solo unas semanas se registraron 34 hurtos en planteles educativos, lo que representa un incremento del 112 por ciento respecto al mismo lapso del año anterior, cuando se documentaron apenas 16 incidentes. Esta situación deja en evidencia la fragilidad de la seguridad en los planteles, que, al quedar vacíos en el receso escolar, se convierten en blancos fáciles para la delincuencia.
La Secretaría de Educación estatal confirmó las cifras, aunque sin detallar en qué municipios se dieron los hechos ni el tipo de materiales sustraídos. Tampoco se ha informado de detenciones relacionadas con estos robos, lo que acrecienta la percepción de abandono en la protección de las escuelas. A este panorama se suma la preocupación de padres de familia, quienes habían advertido previamente sobre la falta de vigilancia y hoy ven confirmados sus temores.
Robos en escuelas superan registros anteriores
Los casos de robos en escuelas comenzaron a registrarse desde el 19 de julio y continuaron hasta el 21 de agosto, justo cuando los planteles permanecieron cerrados por las vacaciones de verano. Lo preocupante es que aún faltan casi dos semanas para el regreso a clases, por lo que el número de incidentes podría aumentar.
Un ejemplo de esta situación se vivió en la Primaria José María Luis Mora, en la colonia Misión de San Pablo, en Apodaca. Personal del plantel denunció un intento de robo a la subestación eléctrica. Los delincuentes no lograron llevarse la pastilla porque un tornillo estaba demasiado apretado y, posiblemente, por la falta de tiempo. Sin embargo, dejaron evidencia clara de su intención: una bolsa negra para cubrirse y objetos como una linterna, lo que hace pensar que planeaban regresar.
“Desafortunadamente, las escuelas vecinas sí fueron saqueadas”, señaló la institución en un comunicado que refleja la vulnerabilidad que enfrentan las comunidades educativas.
Mientras Samuel se concentra en el Mundial, durante las vacaciones se registraron 34 robos en escuelas, un aumento del 112% respecto al 2023. Padres exigen mayor seguridad, pues planteles vacíos son blanco fácil de ladrones. 🏫
— Código Regio (@CodigoRegio) August 22, 2025
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Padres denuncian inseguridad en planteles
El 24 de julio se dio a conocer otro incidente en la Primaria Carlos Caballero Villagómez y en el jardín de niños Ofelia Chapa, ambos ubicados en la colonia Colinas del Aeropuerto, en el municipio de Pesquería. Padres de familia denunciaron que los ladrones ingresaron al plantel y, aunque afortunadamente había cámaras de seguridad, lograron llevarse diversos objetos antes de huir. Una madre compartió imágenes de los presuntos responsables, lo que demuestra la desesperación de la comunidad por visibilizar el problema y exigir respuestas.
No se trata de hechos aislados. De acuerdo con vecinos y tutores, el patrón se repite cada verano: los planteles sin alumnos ni maestros se convierten en espacios solitarios y poco vigilados. Los delincuentes aprovechan la falta de patrullajes constantes para saquear materiales escolares, cableado eléctrico e incluso equipo administrativo.
En algunos casos, los propios padres de familia han tenido que aportar recursos para reponer lo robado. Computadoras, impresoras, proyectores y hasta aires acondicionados han sido adquiridos con sacrificios económicos de las comunidades escolares, solo para que después terminen en manos de la delincuencia.
Falta de vigilancia y patrullajes insuficientes
La problemática de los robos en escuelas no es nueva, pero el aumento registrado en este receso evidencia que las medidas oficiales han sido insuficientes. Según vecinos de distintas colonias, la falta de rondines policiacos convierte a los planteles en objetivos fáciles.
El 14 de julio, un reporte ya advertía que la llegada de las vacaciones implicaba un alto riesgo para las escuelas de la ciudad, expuestas tanto a robos como a actos vandálicos. Sin vigilancia y sin personal, los planteles quedan a merced de la delincuencia, que encuentra la oportunidad perfecta para actuar sin ser detectada.
Padres y residentes consideran que el Estado ha fallado en establecer una estrategia sólida de protección. No basta con reconocer el problema: exigen patrullajes más frecuentes y coordinados, además de acciones preventivas que incluyan cercas, cámaras de vigilancia y alarmas conectadas a cuerpos policiacos.
Escuelas en crisis por abandono estatal
Los robos en escuelas ponen en evidencia una situación más profunda: la falta de prioridad que las autoridades otorgan a la educación en términos de infraestructura y seguridad. Mientras se invierten recursos en grandes proyectos, como la construcción de obras de transporte o la organización de eventos internacionales, las aulas donde miles de niños y niñas estudian quedan sin protección.
El abandono genera un círculo vicioso: planteles saqueados que no pueden reponerse con rapidez, pérdida de materiales esenciales para la enseñanza, y familias que deben cubrir con sus propios recursos lo que debería garantizar el gobierno.
Este panorama ha encendido la molestia de la ciudadanía, que exige al Estado asumir su responsabilidad y garantizar la seguridad de los planteles. Los padres subrayan que la educación no puede darse en espacios inseguros ni desprotegidos, pues lo mínimo que se espera es que las escuelas sean lugares de resguardo y confianza.
El incremento del 112 por ciento en los robos durante este verano es un llamado de atención que no puede ser ignorado. Con el inicio del próximo ciclo escolar a la vuelta de la esquina, la pregunta sigue en el aire: ¿qué acciones concretas tomará el gobierno estatal para proteger a las escuelas y garantizar un regreso seguro para los estudiantes?
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