La Línea 6 del metro volvió a encender la discusión pública en Nuevo León, ahora por un nuevo gasto millonario ligado al sistema de peaje. El proyecto contempla una inversión adicional de 119 millones de pesos para máquinas, torniquetes y actualización de equipos, en un contexto marcado por cancelaciones, recortes y retrasos en la obra insignia del sexenio de Samuel García. El anuncio reavivó cuestionamientos sobre la planeación y el uso de recursos públicos.
Este desembolso ocurre mientras el estado ya descartó tener en operación la Línea 6 durante el Mundial de Futbol de 2026. Aun así, los montos de inversión se mantienen, pese a que otros tramos y proyectos asociados al Metro fueron cancelados o reducidos.
Peaje Millonario Para Un Metro Inconcluso
El nuevo gasto corresponde al equipo de peaje para las líneas 4 y 6 del Metro. De acuerdo con la licitación, el costo supera los 119 millones de pesos y fue definido mediante un concurso en el que solo un proveedor llegó a la fase final.
La empresa Fabricación, Asesoría y Mantenimiento Industrial resultó ganadora tras la descalificación de otra firma por no cumplir con requisitos de experiencia y registro en el padrón estatal. El contrato incluye el suministro de 112 máquinas expendedoras y de recarga de tarjetas, además de torniquetes y un programa de actualización de 75 equipos ya instalados en las líneas 1, 2 y 3.
El proveedor tendrá 52 semanas para entregar e instalar los equipos, con prioridad en seis estaciones clave que actualmente están en construcción. Estas son Aeropuerto, Torre Administrativa, Y Griega, Linda Vista, Bonifacio Salinas y Paseo La Fe.

Inversión Que Se Mantiene Pese A Recortes
El nuevo gasto contrasta con decisiones previas del gobierno estatal. En los últimos meses, el estado canceló la Línea 5, que estaba proyectada hacia el sur de Monterrey, y también recortó la ampliación de la Línea 4, que contemplaba una extensión hacia Santa Catarina.
Pese a estos ajustes, los montos globales de inversión en las líneas 4 y 6 se han mantenido. Ambos proyectos forman un solo viaducto de 31 kilómetros, que conectará la zona de Miravalle con el Aeropuerto Internacional de Monterrey, con una inversión estimada superior a 40 mil millones de pesos.
La permanencia del gasto, aun con menos alcance del proyecto original, alimenta dudas sobre la eficiencia del uso de recursos. Para diversos sectores, el problema no es solo cuánto se gasta, sino en qué etapa y bajo qué condiciones se autoriza cada nuevo desembolso.
Metro Sin Usuarios Para El Mundial
Otro punto que marcó el debate fue la confirmación de que la Línea 6 no estará operando durante el Mundial de Futbol de 2026. Aunque inicialmente se planteó que al menos una parte del tramo funcionaría para atender a visitantes, el estado descartó ese escenario.
En lugar de un servicio en operación, ahora solo se contempla el inicio de pruebas técnicas sin usuarios. Esto significa que, durante uno de los eventos internacionales más relevantes para la entidad, el Metro no cumplirá el papel estratégico que se había anunciado.
La decisión generó críticas adicionales, ya que el nuevo gasto en peaje se aprueba aun cuando no existe una fecha clara para la operación plena del sistema. Para muchos, se trata de invertir en un servicio que todavía no puede utilizar la ciudadanía.

Gastos De Samuel Bajo La Lupa
El anuncio del peaje se sumó a una narrativa recurrente sobre los gastos de Samuel en proyectos de infraestructura. Cada nuevo contrato y cada cifra millonaria refuerzan la percepción de que el gasto sigue creciendo, incluso cuando los resultados son parciales o se posponen.
El sistema de peaje, aunque necesario para la operación futura del Metro, se autoriza en un momento en el que otras necesidades permanecen sin resolver. La combinación de cancelaciones, retrasos y nuevos costos ha generado un clima de escepticismo.
Además, el proceso de licitación con un solo competidor finalista también ha sido señalado como un punto que merece mayor escrutinio. La falta de competencia efectiva suele generar dudas sobre precios, tiempos y condiciones del contrato.
Impacto Financiero A Largo Plazo
Los 119 millones de pesos destinados al peaje representan solo una fracción del costo total del proyecto. Sin embargo, ilustran cómo los gastos se acumulan incluso antes de que el Metro entre en funcionamiento.
Cada contrato adicional implica compromisos financieros a largo plazo. Equipos, mantenimiento, actualizaciones y operación futura se traducen en costos recurrentes para el estado. Todo ello ocurre mientras la obra sigue sin ofrecer beneficios directos a los usuarios.
Para analistas, el riesgo es que el proyecto termine costando más de lo previsto originalmente, sin que exista una evaluación clara del impacto real en la movilidad y en las finanzas públicas de Nuevo León.

Una Obra Que Sigue Generando Dudas
La Línea 6 del metro continúa avanzando entre anuncios de inversión y ajustes de planes. Sin embargo, los episodios recientes muestran una constante: el gasto no se frena, aun cuando el proyecto cambia de alcance y calendario.
La compra del sistema de peaje refuerza la idea de que el estado sigue comprometiendo recursos en una obra que aún no ofrece resultados tangibles. Para muchos ciudadanos, la pregunta central persiste: ¿valen la pena estos millones en este momento?
Mientras tanto, el Metro permanece como una promesa a futuro. Los costos, en cambio, ya son una realidad presente que impacta directamente en las finanzas públicas y en el debate sobre prioridades en Nuevo León.
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