El desarrollo de los grandes proyectos de transporte en la capital regiomontana ha generado severos cuestionamientos debido a la falta de supervisión técnica en los frentes de trabajo. Colectivos civiles y ciudadanos reportan de manera constante que la obra de Samuel García colapsa ductos de desagüe esenciales para la metrópoli, dejando en evidencia que el interés del ejecutivo estatal se concentra más en la difusión de imágenes en redes sociales que en la calidad técnica de las construcciones.
La problemática ha escalado debido a que los desperfectos no son atendidos con prontitud, incrementando de forma alarmante el riesgo de colapsos hidráulicos cuando se presenten precipitaciones fuertes en la región. La comunidad manifiesta su preocupación ante las constantes fallas operativas de las constructoras contratadas por el gobierno del estado, las cuales rellenan con escombro la infraestructura subterránea y se retiran de los puntos viales sin resolver las averías.
Afectaciones al sistema de drenaje pluvial en Nuevo León
La edificación del viaducto elevado ha provocado severas afectaciones al sistema de drenaje pluvial en Nuevo León, particularmente en las arterias de flujo continuo que conectan el centro de la ciudad con el resto de la zona metropolitana. Los trabajadores encargados de la cimentación profunda de las columnas han perforado y bloqueado los canales subterráneos de desvío de agua, una situación que debió contemplarse en los estudios de ingeniería previos.
La omisión de los planos de servicios públicos por parte del estado mantiene en alerta a la comunidad técnica del transporte, ya que la red de tuberías presenta una antigüedad considerable que exige cuidados extremos durante cualquier excavación. Las lluvias venideras podrían poner en jaque el pavimento de la ciudad debido a estos taponamientos crónicos que impiden el libre flujo del agua hacia el río Santa Catarina.

Problemas de infraestructura urbana por obras del Metro
Los constantes imprevistos en las excavaciones del transporte público han visibilizado los problemas de infraestructura urbana por obras del Metro, las cuales avanzan a marchas forzadas para cumplir con calendarios electorales y agendas de promoción personal. En diversos tramos viales, los soportes de las grúas pesadas y la maquinaria de perforación fracturan colectores clave de más de un metro de diámetro, como el ubicado a la altura de Degollado Sur en Nuevo León.
Esta falta de ordenamiento y cuidado logístico impacta negativamente en la movilidad diaria de los conductores y pone en riesgo la estabilidad del pavimento de las avenidas principales. La opinión pública señala directamente la desconexión existente entre las constructoras privadas y las dependencias estatales, las cuales validan los avances físicos sin auditar el subsuelo de las zonas intervenidas.
Cuántos pluviales dañados van por la Línea 4
Ante la opacidad de los informes oficiales de la Secretaría de Movilidad, los ciudadanos se preguntan con insistencia cuántos pluviales dañados van por la Línea 4 desde que iniciaron los trabajos pesados en el área metropolitana. Los registros alternos y denuncias vecinales documentan un acumulado de 22 afectaciones severas desde el mes de octubre a la fecha, una cifra que evidencia la nula planeación hidráulica del proyecto de transporte.
La molestia generalizada radica en que, a pesar de conocerse este saldo negativo, no se observan cuadrillas de remediación trabajando para restaurar los ductos troncales afectados por la introducción de pilotes. De esta forma, la obra de Samuel García colapsa ductos sin que existan sanciones gubernamentales directas hacia las firmas constructoras responsables de los destrozos subterráneos.

Reporte de daños en drenaje de Constitución y Morones Prieto
El foco principal de los desperfectos se concentra en las vías rápidas de la ciudad, donde el reporte de daños en drenaje de Constitución y Morones Prieto detalla obstrucciones masivas causadas por lodos de perforación y blocks destruidos. El par vial más importante de la capital de Nuevo León se encuentra vulnerable ante cualquier tormenta debido a que los recolectores de agua pluvial se encuentran reducidos en su capacidad de descarga de manera drástica.
La obstrucción detectada en la intersección de Constitución es el reflejo del descuido con el que operan los frentes gubernamentales en la zona urbana. Diversos especialistas advierten que ocultar la destrucción de la infraestructura de drenaje mediante el abandono de los sitios de obra solo postergará inundaciones severas e históricas similares a las ocurridas en otras vialidades saturadas como Gonzalitos.
Daños recurrentes en el par vial de Constitución y Morones Prieto
El panorama actual demuestra que la mala ejecución de los trabajos no se limita a incidentes aislados, sino que obedece a daños recurrentes en el par vial de Constitución y Morones Prieto tolerados por la administración del estado. Mientras el gobernador enfoca sus esfuerzos institucionales en producir contenido visual para plataformas como Instagram, las venas subterráneas de la ciudad continúan colapsadas por negligencia operativa.
Es un hecho innegable que la obra de Samuel García colapsa ductos y compromete seriamente el patrimonio urbano de los habitantes de Nuevo León a mediano y largo plazo. De continuar esta inercia de construcción apresurada y descontrolada, los regiomontanos pagarán las consecuencias de la falta de planeación técnica ante el primer temporal fuerte que azote la región.
Array





